El inglés que yace en un cementerio español tal vez hiciese poco por su país en vida. pero, después de muerto, víctima de una pulmonía contraída en el húmedo otoño inglés, engañó a los servicios de espionaje nazis y contribuyó a salvar centenares de vidas.En 1942, cuando la campaña del norte de África se acercaba a su fin, los alemanes consideraban que Sicilia iba a ser el próximo objetivo de los Aliados. Resultaba por tanto de máxima urgencia convencerles de que estaban equivocados.
El Servicio de Espionaje de la Marina británica propuso una solución. Sugirió que un cadáver, ostensiblemente el de un coreo muerto en accidente de aviación y portador de documentos aparentemente ultrasecretos, quedase abandonado flotando a la deriva cerca de las costas de la España neutral. Se creía que los agentes secretos alemanes llegarían con casi absoluta seguridad a examinar los documentos.
El Servicio de Espionaje de la Marina británica propuso una solución. Sugirió que un cadáver, ostensiblemente el de un coreo muerto en accidente de aviación y portador de documentos aparentemente ultrasecretos, quedase abandonado flotando a la deriva cerca de las costas de la España neutral. Se creía que los agentes secretos alemanes llegarían con casi absoluta seguridad a examinar los documentos.

Ante todo era preciso encontrar un cadáver que presentase caacterísticas de un ahogado. Por fin se logró la donación de una persona muerta de pulmonía bajo la condición de que no se revelase jamás su verdadera identidad.Inmediatamente se le "resucitó" con el nombre de comandante William Martin, de la Marina Real. Entre los papeles que portaba figuraba una carta del segundo jefe del Alto Estado Mayor Imperial al general Alexander, comandante del 18º Cuerpo del Ejército en África. Se le explicaban las razones por las que no debía seguir sus propios planes, ya que el objetivo de la invasión no sería Sicilia, sino otro punto del Mediterráneo occidental.
El comandante Martin era también portador de un mensaje de lord Mountbatten al Almirante de la Armada, sir Andrew Cuninghan. Una frase deslizada en la misiva, de apariencia indiscreta, insinuando que la invasión se produciría en Cerdeña: "tráigase unas pocas sardinas".
El comandante Martin era también portador de un mensaje de lord Mountbatten al Almirante de la Armada, sir Andrew Cuninghan. Una frase deslizada en la misiva, de apariencia indiscreta, insinuando que la invasión se produciría en Cerdeña: "tráigase unas pocas sardinas".
El comandante emprendió su primea y última misión el 19 de abril de 1943, oculto en la cámara de torpedos del submarino Seraph.
Once noches después, unos oficiales descendían suavemente el cadáver al costado del submarino. Al amanecer del día siguiente la marea lo depositó en una playa de Huelva, donde fue descubierto por un pescador. Las autoridades españolas lo comunicaron al vicecónsul británico y el comandante Martin fue enterrado con todos los honores militares. Pero no se escuchó la menor alusión a los documentos.
Reclamados oficialmente a España, los documentos fueron devueltos finalmente el 13 de mayo. Un exámen científico demostró que las cartas habían sido abiertas, pero hasta después de terminada la guerra no se supo la decisiva contribución del comandante Martin a la victoria. El mismo Hitler había llegado a la conclusión de que el ataque iba a tener como objetivo Cerdeña. El Alto Mando Alemán distribuyó sus fuerzas dejando brechas que loa Aliados supieron aprovechar. Los invasores de Sicilia sólo tuvieron que enfrentarse con fuerzas italianas y dos divisiones alemanas.La tarea de los aliados resultó también facilitada al haber desplazado los alemanes muchas lanchas torpederas y minadoras en previsión de una ficticia invasión de Grecia.En consecuencia, las pérdidas Aliadas en las playas fueron muy reducidas y el éxito coronó la invasión.

(Extraído del libro "El Gran Libro de lo Asombroso e Inaudito")
Si quieres ampliar esta historia con más detalles lo puedes hacer en este artículo de la wikipedia o también puedes hacerte con la película que se hizo de esta historia.
0 han comentado:
Publicar un comentario en la entrada